TANTRA Y MUJER

TANTRA y MUJER nace de un sentir, de un tomar conciencia de cómo muchas mujeres rechazan lo que son y rechazan su propia feminidad, ya sea porque se asocia a debilidad, dependencia, sumisión, inestabilidad emocional, esclavitud en el hogar, etc… fruto de unas creencias limitantes y de unos condicionamientos sociales y familiares que se van adquiriendo; o bien, porque en nuestra propia evolución y desarrollo hemos ido ocupando el lugar que por derecho nos corresponde, y nos hemos vuelto competitivas y masculinas en exceso, y de este modo, algo que debería quedar relegado a los aspectos prácticos y funcionales de la vida, se ha extendido hasta nuestra propia intimidad donde ni en la sexualidad podemos encontrarnos con nuestro femenino, olvidando la esencia de lo que somos.

Y de este sentir y de esta toma de conciencia nace este proceso, porque el Tantra con sus enseñanzas nos ayuda a divinizar nuestro cuerpo y mente, sintonizando con nuestro interior, con nuestra energía sutil, haciéndonos conscientes de los dones de nuestra feminidad.

En la mujer tenemos el punto de partida para una necesaria reeducación sexual, y para ello se requiere que las mujeres empiecen a hablar de sí mismas, que expresen sus necesidades y sensibilidades y que sean escuchadas.

Somos en esencia amor y el amor busca expresarse a través de nuestros cuerpos, y somos nosotras las que elegimos si nos abrimos o cerramos en todo momento. Sin embargo, muchas veces lo que hacemos es juzgarlo, criticarlo, esconderlo, etc… por sus formas. Pero es fundamental aprender a tener una relación amorosa con tu cuerpo, tener despiertos los sentidos, porque solo conectando con tus cualidades femeninas puedes abrirte a dar y recibir ese amor que eres. Y la feminidad es receptividad, candor, relajación, gracia, espontaneidad, tolerancia, confianza, compasión, intuición…, y sin nuestra cooperación, sin la cooperación de la mujer es imposible encontrar lo divino en la sexualidad.

Lo fundamental es sentirnos desde dentro, observar sin juicios las sensaciones físicas de nuestro cuerpo, qué nos gusta y qué no, ser honestas con los sentimientos que emergen, y atrevernos a ser consecuentes con ellos. Y conforme nos vayamos abriendo, enraizando, sensibilizando, y nos atrevamos a expresar nuestras necesidades, vamos llevando más presencia y conciencia a lo que somos.

Y tu responsabilidad como mujer es volver tu mirada al corazón, y el corazón solo conoce un lenguaje…, el amor. Y cuando sientas el amor dentro de ti y hacia ti misma, de una forma natural se expande hacia el exterior.

Una propuesta de cinco encuentros, cada uno independiente entre sí. Un espacio en el que como mujer puedas reencontrarte con lo que Eres, sin juicios, sintiendo la belleza que hay en la simplicidad de seguir tu naturaleza…, dejándote fluir en la aceptación y respeto de todo tu potencial…, a través de un proceso puntual o continuado.

Es un viaje hacia lo femenino, hacia la receptividad, entrega y amor…. a través de la consciencia.

 

1- CONECTANDO CON TU ENERGÍA FEMENINA

Explorando en que punto está tu polaridad y con cual te sientes más cómoda, sientas las bases de tu propio trabajo personal. Identificando como se mueve tu energía en tu día a día, comprenderás la relación que tienes contigo misma y con los demás, iniciando un viaje hacia lo femenino, hacia la receptividad, entrega y amor.

El cuerpo es el templo más maravilloso cuando resplandece de Presencia
Diana Richardson

 

2- ENRAIZÁNDOTE EN TU PODER

Entender el efecto de las invasiones que recibes en tu vida  y como responder a ellas a través de los límites y una comunicación adecuada. Conectando con tu fuego interno como base de tu poder personal, desde la fuerza de tu SI, la nutrición de tu linaje y la conexión con tus centros de poder femenino.

Toda mujer, si llega a conocer a sí misma más íntimamente, tiene capacidad y poder para transformar su vida de forma que sea satisfactoria y nutriente para ella, pasando así a la línea generacional unos valores más elevados
Diana Richardson

 

Comprender como es expandir tu Consciencia a través de tu Presencia a todas las zonas de tu cuerpo. Acercándote a tu cuerpo a través del tacto como forma de estar presente en este momento de tu vida, es una meditación personal donde el que “toca” es “tocado” también.

Las caricias son expresiones naturales del amor
Diana Richardson

 

Reconciliándote y sanando la relación que tienes con tu cuerpo, puedes abrirte al potencial que tienes dentro de ti para la expresión, liberación, sensibilización, juego, disfrute…, sentando las bases de una nueva forma de vivir tu intimidad.

Un entorno bello y fragante invoca los sentidos y sirve de inspiración
Diana Richardson

 

Identificar tu forma de relacionarte con los demás en la intimidad, como paso previo a desarrollar una mayor  capacidad para ser auténtica en las relaciones. Entrar de lleno en tu feminidad, transformándote en un canal receptivo, consciente, seductor y acogedor.

Cuanto menos hagamos y cuanto más nos permitamos 'ser', más grande y maravillosa será la experiencia
Diana Richardson