¿Qué es el TANTRA?

TANTRA es un camino de amor y conciencia, de presencia y meditación, de relajación y lentitud, donde la cuestión no es Hacer, sino Ser.

TANTRA es una herramienta para expandir tu conciencia, una puerta que da paso hacia lo Divino, transportándonos más allá de la dualidad hasta una unidad espiritual que nos acerca más a nosotros mismos y al otro.

TANTRA es una nueva forma de relacionarnos, es un cambio de enfoque, un cambio de perspectiva, es un dejar atrás ideas preconcebidas y obsoletas, lo que te permite crear de una manera consciente amor y felicidad, algo que te da una profunda espiritualidad e introduce en tu vida cambios trascendentales.

Para el Tantra todo es sagrado. Es una corriente mística que no separa lo mundano de lo divino, y trae conciencia y meditación a todas las áreas de nuestra vida. Es un camino de espiritualidad que integra la sexualidad y la utiliza como vía de desarrollo de la conciencia.

Observando la energía sexual en estado meditativo, esa energía se expande por el sistema nervioso y entras en estados expandidos de conciencia y de energía, y la energía generada se convierte en amor y dicha.

“El Tantra tiene que ver con la transmutación de la energía, la liberación de la mente y el logro de todo el potencial de la persona, en un viaje de autodescubrimiento y autotransformación, en un proceso alquímico que transmuta la energía básica en una sublime expresión espiritual.”

Diana Richardson

En el Tantra aprendemos técnicas para liberar nuestro cuerpo de nudos o bloqueos emocionales que provienen del pasado y que son aquellos sentimientos reprimidos y no expresados, para que haya más espacio para la energía vital.
Aprendemos a relajar el cuerpo para que tenga más capacidad para absorber la energía y estar más presente para poder sostener cualquier situación.
Aprendemos a aceptar nuestro cuerpo tal y como es, sin juicios, a habitarlo y respetar sus necesidades, expresándolas abriéndonos a la vulnerabilidad, con amor y con el lenguaje del corazón, a sentir la energía y celebrar la vida, a ser conscientes y estar presentes en un camino de transformación, desapego y compasión.